◘ DANIEL BARENBOIM – EL SONIDO ES VIDA

DANIEL BARENBOIM – EL SONIDO ES VIDA

DANIEL BARENBOIM - EL SONIDO ES VIDA

En este pequeño gran libro del GRUPO EDITORIAL NORMA, Barenboim nos pone  en contacto con parte de su sabiduría que no pasa únicamente por el mundo de la música donde él es una verdadera luminaria, sino por los universos de la filosofía, la religión, la política y la ética individual y social.  Es este libro más bien una colección de escritos, ensayos y reportajes donde Barenboim desarrolla sus temas. Parte de sus textos serán mejor apreciados por los músicos intérpretes y reconocedores de conceptos de la teoría de la música, de la armonía y de la composición. Pero otros fragmentos serán muy amigables para el público general, en particular su posición pacifista y activa en el conflicto judío palestino.  Posición que ciertamente debe tener muchos opositores en Israel, pero que en el mundo le han valido un reconocimiento que lo pone cerca de ser propuesto como Premio Nobel de la Paz.

LA MÚSICA Y LA PAZ

Uno de los proyectos más reconocidos es el de la West Easter Orchestra, que fundara en 1999  junto al activista y pacifista palestino Edward Said. Barenboim explica así el objetivo de este formidable y emotivo proyecto que gracias a muchos mantiene su vigencia:

“La cultura favorece el contacto entre las personas y puede acercarlas promoviendo la comprensión. Es la razón por la cual Edward Said y yo pusimos en marcha el proyecto del Diván de Oriente y Occidente con el fin de reunir a  músicos de Israel, Palestina y los demás países árabes para hacer música juntos y finalmente – cuando nos dimos cuenta del interés que despertaba nuestra idea – de formar una orquesta. Tomamos el nombre de nuestro proyecto Diván de Oriente y Occidente, de una colección de poemas de Goethe, que fue uno de los primeros europeos que mostró un interés genuino por las otras culturas. Goethe descubrió el islam por primera vez cuando un soldado alemán que había luchado en una de las campañas españolas le mostró una página del  Corán que había traído consigo. Le despertó un entusiasmo tal que se puso a aprender árabe a los sesenta años. Más tarde descubrió al gran poeta persa Hafiz, y de él sacó la inspiración para su serie de poemas que tratan la idea del otro, el Diván de Oriente y Occidente, que fue publicado por primera vez hace casi doscientos años, en 1819”.

Orquesta West Eastern Divan

LA MÚSICA Y LA RELIGIÓN

Es muy apasionante la comparación que hace entre música y religión, textualmente:

“La música y la religión comparten una preocupación común por la relación entre los seres humanos y entre el hombre y el Universo. La dedicación a la música exige una búsqueda permanente de un todo a  pesar de la infinita diversidad de cada obra concreta; en la religión esto tiene un paralelo  en la lucha del individuo por la unicidad con el creador. Sin embargo, la religión se ocupa principalmente de la relación del hombre con el universo, mientras que la música clásica está mas interesada en la exploración profunda de la existencia del individuo y por eso se la considera profana. Sin embargo, tanto la música como la religión en esencia lidian con la paradoja del intento del ser finito de devenir infinito. El compositor más capaz de trascender esta paradoja fue Bach, cuyas obras, tanto sagradas como profanas, están impregnadas de piedad y de un respeto profundo hacia el individuo”.

LA MÚSICA Y JUAN SEBASTIÁN BACH

Confieso que soy un apasionado de Bach, y como suele suceder cuando uno está interesado en algo, he conocido muchas almas gemelas en esta pasión. Uno de mis maestros corales fue el presbítero Jesús Grabriel Segade,  también un gran organista, uno de los pocos que tocaba exclusivamente  Bach. El afirmaba que Bach había sido el Jesucristo de la música. Me prestó un bello libro “Bach el músico poeta” de Albert Schweitzer otro gran organista y también Premio Nobel de la Paz por su labor humanitaria en África. He leído mucho sobre Bach, he cantado muchas de sus maravillosas obras corales, he asistido a las excelentes interpretaciones de la Academia Bach, he interpretado (pobremente por cierto) algunas de sus obras para órgano. No soy un experto pero pensé que nada podría sorprenderme sobre el maestro de Leipzig. Pero la afirmación de Barenboim me sorprendió y no la entendí hasta que leí en el mismo libro el capítulo “Me crié con Bach”.  Extraigo de ese extraordinario capítulo el siguiente texto:

BACH Y EL ANTIGUO TESTAMENTO

“En las obras de Bach hay un vínculo poderoso entre ritmo y armonía. La relación simbiótica entre estos dos elementos probablemente sea única entre los compositores. Quizá sea eso lo que pueda calificarse de cualidad épica de Bach, del mismo modo que hay una cualidad dramática en Haydn, Mozart y Beethoven. Gracias a esta cualidad épica, en la música de Bach todo alcanza unidad. Un ejemplo excelente es la Fuga en Do sostenido del Libro I de El clave bien temperado. Es como una danza dotada de una vitalidad rítmica enorme. Cualquier conocimiento que se adquiera relacionado con la armonía es inmensamente útil. Ahora, cuando estudio en profundidad o toco El clave bien temperado, a menudo rememoro muchas experiencias musicales – con Mozart, Wagner, Schonberg y muchos otros – y observo que cuanto mayor es el conocimiento general de la música, más interesante es la ejecución.

 Por qué Bullow dice que El clave bien temperado es como el Antiguo Testamento? ¿Qué es el Antiguo Testamento? Por un lado es la narración de un pueblo y sus experiencias; por otro, es una recopilación de pensamientos sobre la vida en la tierra, el amor, la ética, la moral y las cualidades humanas. Pensare en la experiencia del pasado instruye sobre el presente y es también en una lección para el futuro, y proporciona ayuda a las personas que piensan dónde y cómo pueden encontrar su propio camino. Eso es lo que significa para mi el Antiguo Testamento, como cualquier otra obra maestra, incluido El clave bien temperado. Nos informa de todo lo que la precedió en la música, pero también indica la dirección que podría tomar la música al desarrollarse: la dirección que ha tomado en realidad. Por ejemplo, el cromatismo del Preludio en Do sostenido menor del Libro I hace pensar en Tristán e Isolda de Wagner, o en la Fuga en Mi bemol, que podría haber salido directamente de una sinfonía de Bruckner. En otras palabras, El clave bien temperado no es sólo la suma de todo lo que la precedió, sino que también señala el camino hacia el futuro. En la historia de la música europea hay muy pocos compositores a los que puedan aplicarse estas palabras. Esta es pues una de las razones principales para explicar la imponente estatura de la música de Bach”.

BACH Y LA ACTUALIDAD

Es curioso. Bach no se escucha en las Iglesias. Yo mismo, en mi función de organista me inhibo de tocar Bach en los servicios. Hay muchas razones. Una de ellas es que no es fácil tocar o cantar Bach. Es realmente increíble que durante 25 años en su cargo de Maestro de Capilla en Santo Tomás de Leipzig haya presentado una cantata cada domingo, contando con coros estudiantiles y algunos músicos poco profesionales. Hoy por hoy poner en escena una Cantata de Bach implica semanas de ensayo y la participación de músicos especialistas. Otra razón es que si bien las cantatas son obras muy elaboradas estaban basadas en cantos conocidos por la comunidad, hoy los corales luteranos son tan extraños para  la mayoría como sus  preludios y fugas. Vivimos además una época donde todo se adapta al consumo masivo y la tendencia es el impacto emocional directo. Bach por otro lado parece querer obligarnos a contemplar la majestad de Dios a través de una polifonía que nos exige atender varios niveles individualmente iguales pero integrados en una unidad por las mismas leyes que rigen el Cosmos.  No es esto una crítica, pero como dice Serrat, “Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”.

Pese a todo la humanidad sigue actualizando y celebrando sus obras, disfrutar de su música es una experiencia unificadora de la emoción y la racionalidad, una experiencia unificadora entre el genio del hombre y la mano de su Creador.

.Esta es otra razón pues  para explicar la imponente estatura de la música de Bach.

TERCER PRELUDIO Y FUGA EN DO # MAYOR

UNA VERSIÓN POR EL EXTRAORDINARIO PIANISTA GLENN GOULD
La versión de GOULD es virtuosísima pero en mi humilde opinión es demasiado veloz, a continuación puedes escuchar una versión en clave por la intérprete suiza  Christiane Jaccottet a un tempo más razonable.

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