EZEQUIEL VIO LA RUEDA

EZEQUIEL SAW THE WHEEL

Fue por el año 1973 que conocí y luego canté el Spiritual “Ezequiel saw the Wheel” en una versión coral del compositor. arreglador y director de coros  William L.  Dawson (1889 1990). El arreglo es sencillamente genial, especialmente la parte final donde el coro se divide en 8 voces y las voces graves (bajos, barítonos y altos) imitan el sonido rítmico de las ruedas de un tren, mientras los tenores y las sopranos entonan la melodía. Aunque supe entonces que se basaba en una visión del profeta Ezequiel, estaba lejos de saber quién era el profeta y qué tenía que ver su visión con las ruedas y con Dios.

YO EZEQUIEL, HE VISTO A DIOS

El texto del Spiritual se basa en la visión descripta en el libro de Ezequiel, capítulo I (4 – 28). En los primeros versículos, el profeta se presenta a sí mismo y describe su situación geográfica, el momento histórico y la manera en que Dios se acerca y lo llama a una misión.

Ez. 1- 1 – Yo, el sacerdote Ezequiel, hijo de Buzí, estaba un día a orillas del río Quebar, en Babilonia, entre los que habían sido llevados al destierro. En esto se abrió el cielo, y vi a Dios en una visión. Era el día cinco del mes cuarto del año treinta, cinco años después que el rey Joaquín había sido llevado al destierro. El Señor puso su mano sobre mí.

La visión que Ezequiel tiene de Dios es espectacular, cinematográfica podríamos decir y la describe con mucho detalle. Es allí,  a partir del versículo 15, donde aparecen las ruedas  que dan nombre al spiritual. Así la pintó el gran Rafael, pero no incluyó en su obra maestra las ruedas.

vision RAFAEL SANZIO

VISIÓN DE FUEGO

4 Entonces vi que del norte venía un viento huracanado; de una gran nube salía un fuego como de relámpagos, y en su derredor había un fuerte resplandor. En medio del fuego brillaba algo semejante al metal bruñido,
5 y en el centro mismo había algo parecido a cuatro seres con aspecto humano.
6 Cada uno de ellos tenía cuatro caras y cuatro alas;
7 sus piernas eran rectas, con pezuñas como de becerro, y brillaban como bronce muy pulido.
8 Además de sus cuatro caras y sus cuatro alas, estos seres tenían manos de hombre en sus cuatro costados, debajo de sus alas. Las alas se tocaban unas con otras. Al andar, no se volvían, sino que caminaban de frente.
10 Las caras de los cuatro seres tenían este aspecto: por delante, su cara era la de un hombre; a la derecha, la de un león; a la izquierda, la de un toro; y por detrás, la de un águila.
11 Las alas se extendían hacia arriba. Dos de ellas se tocaban entre sí, y con las otras dos se cubrían el cuerpo.
12 Todos caminaban de frente, y no se volvían al andar. Iban en la dirección en que el poder de Dios los llevaba.
13 El aspecto de los seres era como de carbones encendidos, o como de algo parecido a antorchas que iban y venían en medio de ellos; el fuego era resplandeciente, y de él salían relámpagos.
14 Los seres iban y venían rápidamente, como si fueran relámpagos.
15 Miré a aquellos seres y vi que en el suelo, al lado de cada uno de ellos, había una rueda.
16 Las cuatro ruedas eran iguales y, por la manera en que estaban hechas, brillaban como el topacio. Parecía como si dentro de cada rueda hubiera otra rueda.
17 Podían avanzar en cualquiera de las cuatro direcciones, sin tener que volverse.
18 Vi que las cuatro ruedas tenían sus aros, y que en su derredor estaban llenas de reflejos.
19 Cuando aquellos seres avanzaban, también avanzaban las ruedas con ellos, y cuando los seres se levantaban del suelo, también se levantaban las ruedas.
20 Los seres se movían en la dirección en que el poder de Dios los impulsaba, y las ruedas se levantaban junto con ellos, porque las ruedas formaban parte viva de los seres.
21 Cuando los seres se movían, se movían también las ruedas, y cuando ellos se detenían, las ruedas también se detenían; y cuando los seres se levantaban del suelo, también las ruedas se levantaban con ellos, porque las ruedas formaban parte viva de los seres.
22 Por encima de sus cabezas se veía una especie de bóveda, brillante como el cristal.
23 Debajo de la bóveda se extendían rectas las alas de aquellos seres, tocándose unas con otras. Con dos de ellas se cubrían el cuerpo.
24 Y oí también el ruido que hacían las alas cuando avanzaban: era como el ruido del agua de un río crecido, como la voz del Todopoderoso, como el ruido de un gran ejército. Cuando se detenían, bajaban las alas.
25 Y salió un ruido de encima de la bóveda que estaba sobre la cabeza de ellos.
26 Encima de la bóveda vi algo como un trono que parecía de zafiro, y sobre aquella especie de trono había alguien que parecía un hombre.
27 De lo que parecía ser su cintura para arriba, vi que brillaba como metal bruñido rodeado de fuego, y de allí para abajo vi algo semejante al fuego. En su derredor había un resplandor
28 parecido al arco iris cuando aparece entre las nubes en un día de lluvia. De esta manera se me presentó la gloria del Señor. Al verla, me incliné hasta tocar el suelo con la frente.

EZEQUIEL Y EL ESOTERISMO

Es curioso que al buscar en la Web el significado de las ruedas dela visión de Ezequiel, aparecen numerosas referencias a que lo que vio el profeta fue una nave espacial y que los cuatro seres “parecidos” a humanos, eran “alienígenas. Por ejemplo en esta imagen ubicada en un sitio de fenónemos esotéricos.

wheelsComo sea la visión de Ezequiel sorprende pues parece lejana de la cosmovisión inculcada a Israel, lejos de las figuras antropomórficas o zoomorfas, más propias de las culturas vecinas, como la de Babilonia misma. ¿La mente de Ezequiel se había contaminado de una religiosidad imaginativa y animista?   ¿La visión le llegó por los ojos, o directamente se formó en su mente?. ¿Fue una visión o una alucinación? ¿Ezequiel fue un profeta o un chamán, o ambas cosas?.

ENTRE LAS VISIONES CELESTIALES Y LAS MISERIAS DEL MUNDO

Volviendo al Spiritual, el texto sólo toma del libro de Ezequiel la visión de las ruedas y hace una interpretación evangélica de las fuerzas que las mueven: “La rueda grande se movía por la Fe y la rueda pequeña por la gracia de Dios”.

Lo llamativo son las diferenciadas intervenciones del tenor y del bajo que a mi entender representan la intervención de un predicador o de los mismos fieles en medio de una celebración carismática. El Spiritual es una pintura de una celebración de una comunidad entusiasta, donde en medio del canto congregacional y de las visiones celestiales se escuchan gritos de advertencias o reproches sobre la debilidad humana.

Será mejor, mi hermano, que mires como caminas en la cruz, tu pie puede tropezar y tu alma perderse.

El viejo Satán usa un zapato torcido, si no tienes cuidado él caerá sobre ti.

Algunos vienen a la Iglesia para gritar y cantar, Aleluya. Pero luego de seis meses se van.

LA PARTITURA

Acá puedes descargar la partitura del arreglo de Dawson. Partitura en formato PDF.

EZEQUIEL Y SU MOMENTO HISTÓRICO

La aparición de los profetas del Antiguo Testamento coincide en gran parte con la declinación política de reino de Judá y especialmente el período del destierro babilónico. Con Salomón, hijo de David, el reino de Israel llega a su máximo explendor. Salomón reinó cuatro décadas sobre un extenso territorio, pero a su muerte (928 AC) disputas internas llevaron a la división del reino en 2 partes: el reino del Norte (Israel) con centro en la ciudad de Samaria y el reino del Sur (Judá) con centro en Jerusalem.

juda e israelEstos reinos no sólo se separaron sino que a pesar de tener una raíz común, se convirtieron en enemigos, hasta que en el 732 AC el imperio Asirio invade y conquista el reino del Norte.

En cuanto a Judá su destino estuvo condicionado por el balance de fuerzas de las grandes potencias, Egipto primero, Asiria después y fundamentalmente el imperio de Babibolonia que bajo el reinado de Nabucodonosor II invade el reino, saquea Jesuralem y derroca al rey Joaquin a quien lleva al destierro en Babilonia junto con miles de judíos notables y sacerdotes entre los cuales estaba Ezequiel. Las pérdidas materiales fueron enormes, y el pueblo judío quedó dividido entre los deportados y los que permanecieron en Judá. Nabucodonosor II designó como rey del remanente de Judá a Sedequías quien sería en definitiva el último rey, ya que 10 años después una segunda rebelión fallida dio lugar a la destrucción de la ciudad de Jerusalem y su Templo, y el exilio de los elementos restantes de la corte real (Sedequiás vio morir degollados a sus hijos y luego fue cegado), incluyendo los últimos escribas y sacerdotes. Las diversas fechas que figuran en el libro sugieren que Ezequiel tenía 25 años cuando se exilió, 30 cuando recibió su llamado profético, y 52 en el momento de la última visión (c. 571 a. C.).

Cuando Ezequiel escribe: “Ez. 1- 1 – Yo, el sacerdote Ezequiel, hijo de Buzí, estaba un día a orillas del río Quebar, en Babilonia, entre los que habían sido llevados al destierro”, era aproximadamente el 590 AC y Judá era un reino vasallo de Babilonia donde reinaba Sedequías, mientras el rey depuesto Joaquim se hallaba cautivo con gran parte de su pueblo. Diez años más tarde se produciría la destrucción total de Jerusalem  y su templo.

LA FUNCIÓN DE LOS PROFETAS

Básicamente los profetas han tenido 3 funciones.

1 – Explicar el porqué de las calamidades que sufrían a mano de las potencias. Esa explicación debía mantener la certeza de la fidelidad de Yavé  a su pueblo. Ellos seguían siendo el pueblo de Dios pese a la destrucción y el destierro. Una consecuencia de este esfuerzo argumentativo fue que la culpa de lo que pasaba era de los propios judíos y más aun que la destrucción que sufrían era un castigo de Dios. Dios era el soberano y autor de sus calamidades. A partir del capítulo 2, Ezequiel no deja de repetir este argumento a  mi entender cuestionable.

1 – Y oí una voz que me decía: “Tú, hombre, ponte de pie, que te voy a hablar.”
2 – Mientras esa voz me hablaba, entró en mí el poder de Dios y me hizo poner de pie. Entonces oí que la voz que me hablaba
3 – seguía diciendo: “A ti, hombre, te voy a enviar a los israelitas, un pueblo desobediente que se ha rebelado contra mí. Ellos y sus antepasados se han levantado contra mí hasta este mismo día.
4 – También sus hijos son tercos y de cabeza dura. Pues te voy a enviar a ellos, para que les digas: ‘Esto dice el Señor.’
5 – Y ya sea que te hagan caso o no, pues son gente rebelde, sabrán que hay un profeta en medio de ellos.
6 – Tú, hombre, no tengas miedo de ellos ni de lo que te digan, aunque te sientas como rodeado de espinos o viviendo entre alacranes. No tengas miedo de lo que te digan ni te asustes ante la cara que pongan, por muy rebeldes que sean.
7 – Tú comunícales mis palabras, ya sea que te hagan caso o no, pues son muy rebeldes.

Ezequiel pone en boca de Dios lo que pensaba seguramente gran parte de la casta sacerdotal más ortodoxa, una teología culpógena que se remonta al Génesis.

2 – Declarar la universalidad de Dios. Destruido el templo o alejados de él, la presencia de Dios se deslocaliza de un lugar geográfico y se universaliza. Ezequiel ve la presencia de Dios a orillas del río Quebar. Dios no puede ser encerrado en un recinto, o en un santuario. Simpatizo con esta idea, lo que me pregunto es si los profetas la comunicaban por convencimiento o por necesidad.

3 – Dar esperanza. La esperanza es el motor que impulsa la resistencia, la que nos ayuda a atavesar los desiertos y los infiernos. Ante la enfermedad, la destrucción, la desesperación, necesitamos “esperanza”. Y Ezequiel se la da a su pueblo a través de visiones de futuro que en cierta forma se cumplen. Una de esas visiones, para mí la más impresionante, es la del Valle de los huesos secos (Ez. 37), donde los huesos de los muertos se conectan, se recubren de carne y la carne es insuflada por el espíritu y se produce la resurreción. Es un lenguaje simbólico que anuncia una restauración, un regreso a la tierra prometida, que se cumple en el 537 AC por determinación del rey Ciro de Persia. Un regreso que Ezequiel no vio. Quizás fue un regreso sin la gloria de los tiempos de David y Salomón, pero aun así las palabras de Ezequiel y las imágenes que evocan habrán conmovido a su pueblo y nos siguen conmoviendo por su  universalidad y atemporalidad.

 

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Acerca de educavallo

Nací en la ciudad de Buenos Aires el 5 de mayo de 1952. Actualmente me desempeño como coordinador del area de computación del Colegio Bayard. También soy organista de la Iglesia Metodista.
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Una respuesta a EZEQUIEL VIO LA RUEDA

  1. Carlos Enrique Ferrari dijo:

    Muy Bueno y completo el análisis de la visión, Eduardo!! Es posiblemente una de las visiones más espectaculares de toda la Biblia! Da mucho gusto analizar y sacar conclusiones.
    Al respecto, tengo algunos temas por el estilo que me gustaría comentar con vos, si tenés ganas y tiempo en algún momento.
    Esperando que andes bien con todos los tuyos, te mando una gran abrazo!

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